Uno de mis postres coreanos favoritos y el que considero que mejor pinta tiene. Se ve expectacular y cada vez que aparece en un dorama ¡me da un antojo! Así que aquí les dejo mi receta de cómo hacer los Hotteok de una manera fácil (y con ingredientes que los occidentales tenemos comunmente en casa).
Ingredientes:
Con este receta podrás hacer 2 hotteoks medianos o uno grande. Si deseas hacer más solo incrementa las porciones.
Masa:
1/2 taza de harina de trigo (no leudante).
1 cucharada de levadura en polvo.
2 cucharada de agua
1 1/2 cucharada de leche
2 pizcas de azúcar
1 pizca de sal
Relleno:
1 cucharada de azucar
1 cucharadita de maní o nueces
1 cucharadita de miel
¿Cómo se hace?
Lo primero que tenemos que hacer es agregar en un envace agua tibia, levadura y azúcar. Mezclarlos hasta que quede una masa uniforme y dejar reposarlos por 10 minutos (aparecerán unas burbujas que indican que la levadura está entrando en acción).Una vez transcurrido el tiempo, agregaremos el resto de los ingredientes de la masa, y amasar (con las manos) hasta que tenga una apariencia brillante y elástica. Dejaremos reposar la masa nuevamente, colocándole un paño de tela sobre el bol, y por 1 hora y media (en verano) y 2 horas y media (en invierno). Es importante que estés moviendo la masa, y si puedes, colócala sobre una superficie que esté un poco caliente (como un horno, por ejemplo).
Dividiremos la masa (si seguiste las medidas tal como las di, te saldrán dos Hotteok medianos o uno grande), y darle forma de bolita. Dejar reposar nuevamente 15 minutos. Mientras trituraremos las nueces o maní a usar en el relleno (tienen que quedar en trozos pequeñitos) y se las agregamos al azúcar y la miel.
Transcurrido el tiempo, le abriremos un orificio a la masa donde introduciremos la mezcla del relleno, y procedemos a cerrarlo, de manera que vuelva a tener la forma de bola.
Calentamos el sartén a fuego bajo y le aplicamos aceite. Colocamos una bolita de Hotteok y esperamos cuando empiece a dorar, y con una espátula la vamos aplastándo hasta que quede de 1 centímetro de grueso. Házlo lentamente para que no se te parta y se te escape el relleno (que ahora será un poco más líquido).
Una vez que estén doraditos por, los volteas. Sabrás que están listos porque se inflarán y estarán dorados por ambos lados. Procede a retirarlos del aceite y colocar en un plato con una servilleta (para que absorva el aceite sobrante).
Consúmelos tibios.