
Los coreanos, así como la mayoría de los países asiáticos se acostumbra a dormir en el suelo sobre una manta gruesa. Pero para nosotros los occidentales esa costumbre se nos hace extraña y nos preguntamos ¿Por qué hacen eso?
Una de las primeras razones es porque las casas son muy pequeñas, por ende al tener un espacio tan reducido, buscan las maneras de optimizar el espacio lo mejor posible, así que, ¿qué mejor que una cama que se guarda durante el día? Es por ello que en sus habitaciones tienen amplios closets, para que así estén bien ubicadas durante el día y los cuartos sean más amplios y emplearlos para otras funciones (un cuarto de juegos, una zona de estudios, para hacer yoga, entre otros).
Otro factor muy importante es que la calefacción en Corea del Sur es a través de un sistema llamado odol, en el que aire caliente sale a través del piso, y dado que los inviernos allá son sumamente fríos, tratan de estar lo más cerca posible de la fuente de calor. Pero este no es un sistema moderno, ¡para nada! se remontan al 1.000 A.C. El odol es otra de las razones por las que sus mesas son muy bajas (como nuestras mesas de té) y no usen sillas, sino se sienten direcamente en el piso, para así poderse calentar.
En la actualidad solo las personas mayores continúan manteniendo esta costumbre, ya que desde hace 30 años se han estado introduciendo los muebles occidentales a Corea, por lo que es muy común ver ahora a personas menores de 40 años durmiendo en camas.